Superación

La disciplina es el puente entre las metas y los logros.


“La disciplina es el puente entre las metas y los logros”. Seguramente has escuchado o leído esta frase muchas veces, pero que significa esto en realidad. ¿Qué conlleva esta frase y cómo la adapto a mi vida?

¿Qué es Disciplina?

La disciplina es la capacidad de las personas para poner en práctica una serie de principios relativos al orden y la constancia, tanto para la ejecución de tareas y actividades cotidianas, como en sus vidas en general.

Todos sabemos que cuando éramos pequeños nuestras madres nos ponían disciplina no solo para que nos portáramos bien, sino para todo en nuestra vida. Ir a la escuela, hacer las tareas escolares, ir los domingos a la iglesia, recoger el reguero que dejamos después de jugar, etc. aunque en ese momento nos molestara y no le veíamos ningún sentido, su intención era hacer de nosotros personas educadas y de bien para lo que nos deparara el futuro,

Ahora bien, a medida que crecemos nos olvidamos de muchas de estas “correcciones” y comenzamos a crear nuestras propias reglas o maneras de hacer las cosas de acuerdo a nuestro criterio y las elecciones que tomamos, dando lugar a hábitos y problemas que nos llevan, muchas veces, al borde del abismo. Nos sentimos fracasados, inútiles, nos frustramos, nos desmotivamos porque no podemos salir de ese circulo en el que estamos y comenzamos a tener estrés, ansiedad y hasta depresión.

Hábitos comunes que drenan nuestra energía

La disciplina es una virtud moral (Filipenses 4:11) asociada a la capacidad para llevar una vida ordenada en concordancia con nuestros principios, deberes, objetivos y necesidades, y en observancia de las normas de comportamiento social. Dios es un Dios de orden (1 Cor. 14:40). El estableció un orden perfecto para todo lo que creó y como parte de su Creación, estamos nosotros. por lo tanto, nuestras vidas también deben estar en orden y disciplina (Job 5:17).

¿Cómo lo hago?

Sin disciplina no podemos crear ni modificar hábitos. Es decir, tenemos que buscar la manera de auto-disciplinarnos para desarrollar esta capacidad o habilidad. La autodisciplina es una virtud que se adquiere con constancia. Ser una persona disciplinada implica enfocarse en las metas que se desean alcanzar, ya sea, en el ámbito personal, laboral o académico.

La autodisciplina es la capacidad de seguir reglas impuestas personalmente, con orden y constancia, usando solo la fuerza de voluntad.

¿Cómo adquirir autodisciplina?

Para tener autodisciplina es necesario tener determinación, pero sobretodo hacerlo constantemente hasta que esa virtud se vuelva un hábito. Estos son algunos consejos para lograrlo:

  • Usa bien el tiempo: Sé productivo. El uso que haces del tiempo es clave para cumplir la rutina diaria que te llevará a tu meta.
  • Identifica fortalezas: Reconoce lo que sabes hacer para usarlo a tu favor.
  • Prioridades: Conoce tus prioridades. Decide tus objetivos y desarrolla un plan de acción por prioridades.
  • Rodéate de personas que te apoyen: Elimina las personas negativas y solo escucha las positivas. Te ayudará a generar más motivación.
  • Toma de decisiones: Escribe los pasos que darás para ser disciplinado. Plantea una fecha limite para cumplir objetivos.
  • Elige actuar: No lo pienses más, solo hazlo. Empieza con pequeños cambios para convertirlos poco a poco en un hábito. Sigue tu plan de acción por 21 días, si fallas vuelve a comenzar.
  • Anota todo: Lleva un cuaderno con tus avances y sobretodo con tus recaídas. Esto nos ayuda a no olvidarnos de nada.
  • Deja de ser perfeccionista: Reconoce dónde te falta disciplina. El hábito de la disciplina necesita de tiempo. Enfócate en lo importante.